
Rosenie Dossous, una mujer haitiana de 36 años, ha construido con esfuerzo y determinación una microempresa que ha sido clave en su desarrollo personal y familiar. Residente en la comunidad de Agua Negra, Muñoz, en Puerto Plata, República Dominicana, Rosenie inició su negocio de venta de comida y sopa hace 15 años, impulsada por su propia iniciativa y el deseo de mejorar su calidad de vida.
Su negocio, Fany Venta de Comida y Sopa, ha sido su principal fuente de ingresos, permitiéndole sostener a sus tres hijos en edad escolar, quienes asisten regularmente a clases. A pesar de no contar con empleados fijos, Rosenie ha logrado mantener su emprendimiento activo, registrando sus ventas manualmente en cuadernos y llevando una contabilidad básica que le permite tener control sobre sus ingresos y egresos.
Gracias a su disciplina financiera, ha cumplido puntualmente con sus compromisos de pago, tanto con suplidores como con servicios públicos. Sus ventas brutas anuales se han mantenido en un rango estable, alcanzando los $10,000 en 2024. Además, ha recibido 15 préstamos en los últimos 9 años, todos pagados en su totalidad, lo que demuestra su responsabilidad y compromiso.
Rosenie ha utilizado su negocio como plataforma para mejorar su entorno familiar. Uno de sus mayores logros ha sido la remodelación y construcción de su casa, lo que representa un símbolo tangible de su progreso. También ha participado en capacitaciones relacionadas con salud, específicamente VIH, lo que evidencia su interés en el bienestar integral.
Aunque no ha implementado innovaciones tecnológicas en su negocio, Rosenie planea expandirse en los próximos 12 meses incursionando en la venta de ropa nueva, lo que refleja su visión de crecimiento y diversificación. Su historia es un ejemplo de perseverancia, trabajo honesto y superación, que inspira a otras mujeres emprendedoras en contextos similares
