
Arris Emonise es un ejemplo vivo del impacto transformador que nuestra institución genera en las comunidades. Hace 10 años decidió confiar en nosotros para iniciar su camino emprendedor a través de nuestros grupos solidarios. Comenzó con un pequeño colmado y, con el tiempo, diversificó su negocio incorporando la venta de ropa, bisutería y calzado. Hoy, es líder de un grupo solidario, demostrando su compromiso no solo con su propio crecimiento, sino también con el desarrollo de otros.
Desde su primer préstamo en 2017, Arris ha mantenido un historial impecable: 9 préstamos cerrados con excelencia, cumpliendo todas sus obligaciones puntualmente. Su último préstamo fue de RD$80,000.00, y gracias a este apoyo, sus ventas se han incrementado más de la mitad desde la última financiación. Además, cuenta con ingresos adicionales provenientes de otro negocio y el aporte familiar, lo que refuerza su estabilidad financiera.
Su visión es clara: ampliar su negocio en el próximo año y continuar mejorando su calidad de vida. Entre sus proyectos futuros está comprar o mejorar su casa, meta que ya ha comenzado a materializar, pues además de la vivienda que ocupa, ha realizado mejoras en propiedades que hoy generan ingresos por alquiler.
Arris atribuye gran parte de su crecimiento a Esperanza, afirmando que gracias a nuestro apoyo no solo levantó su negocio, sino también su hogar. Actualmente, junto a su familia, lidera una obra pastoral, lo que refleja su compromiso con la comunidad y los valores que promovemos.
Además de su desarrollo económico, Arris también ha fortalecido su bienestar personal. En este año 2025 participó en nuestra capacitación en salud, aprendiendo sobre el autoexamen de mamas, una herramienta vital para el cuidado preventivo. Este paso demuestra que nuestro impacto va más allá de lo financiero: también cuidamos la salud y el futuro de nuestras asociadas.
A pesar de los retos migratorios —pues la mayoría de las integrantes de su grupo se encuentran en Haití— y tomó la decisión de no crear grupos incorporando nuevas personas, Arris ha demostrado resiliencia y liderazgo.
Su historia es un testimonio de cómo el acceso a microfinanzas responsables, acompañado de educación y salud, puede transformar vidas, negocios y comunidades.
